A principios de este 2026, IQS ha tenido el placer de contar con la presencia del Dr. Joachim Krüger, Head Drug Substance Small Molecules de Bayer AG. El Dr. Krüger impartió una conferencia ante un auditorio completamente lleno, bajo el título “La sostenibilidad como factor de cambio en la química de procesos”, en la que compartió su amplia experiencia sobre ‘cómo la Química Verde se alinea con la industria’.
“La transferencia tecnológica del mundo académico al industrial es una de las contribuciones esenciales para sentar las bases de la Química Verde”

El evento estaba organizado por el Centro de Investigación de Referencia en Medio Ambiente y Ecología de UNIJES, liderado por IQS para responder a la cuarta Preferencia Apostólica Universal (PAU), el Cuidado de la Casa Común, a través de la investigación, la transferencia tecnológica, la educación y el compromiso social.
En su conferencia, el Dr. Krüger destacó como la sostenibilidad se ha convertido rápidamente en una prioridad para la industria de las ciencias de la vida. Las tecnologías de Química Verde desempeñan actualmente un papel crucial en la reducción de la huella de carbono de los ingredientes activos, ganando eficiencia y remodelando la concepción de los procesos de fabricación. “La química y la ingeniería innovadoras son las claves principales para desarrollar un acceso rápido y sostenible a los medicamentos que cambian la vida”, dijo el Dr. Krüger.
En esta conversación, exploramos más a fondo el panorama actual de la Química Verde y su impacto en la sociedad.
Dr. Krüger, ¿cuál ha sido su experiencia al introducir la Química Verde en una compañía multinacional farmacéutica?
Personalmente, estoy muy satisfecho de aplicar los principios de la Química Verde, ¡porque realmente vale la pena! La Química Verde ha sido reconocida como un campo estratégico para la industria y es un viaje de mejora continua que nunca acabará. Gran parte de ello está relacionado con la mentalidad: cómo abordamos los retos, cómo replanteamos las prácticas y cómo nos comprometemos con la eficiencia y la protección de nuestro medio ambiente.
«La Química Verde es un viaje de mejora continua que nunca acabará»
¿Cree que la Química Verde sigue estando de moda? ¿Cuáles diría que son las últimas tendencias?
La Química Verde es, sin duda, un tema de gran actualidad que abarca muchas áreas. Entre ellas: la catálisis y la biocatálisis, la sustitución y recuperación de disolventes, la mejora de la eficiencia de las reacciones y la exploración de nuevas rutas sintéticas con indicadores beneficiosos. Es necesario combinar todos los elementos para tener éxito y conseguir procesos más eficientes y sostenibles. Por eso, tanto el mundo académico como la industria deben comprender la Química Verde y seguir desarrollando sus principios mediante colaboraciones activas. Se trata de un campo muy amplio, y es posible que algunos científicos ni siquiera se den cuenta de que están trabajando en Química Verde, por ejemplo, cuando resuelven problemas de catálisis. Por lo tanto, la respuesta es sí, la Química Verde está definitivamente de moda.
En cuanto a las nuevas tendencias, destacaría la biocatálisis, la investigación en electroquímica y la fabricación en continuo como áreas especialmente interesantes.
«La biocatálisis, la electroquímica y la fabricación continua son algunas de las tendencias tecnológicas.»
Hablemos de los 12 principios de la Química Verde que se remontan a 1998. ¿Siguen siendo válidos? ¿Están sujetos a interpretación o son siempre normas obligatorias?
¡Es una buena pregunta, sí! Los 12 principios de la Química Verde siguen siendo un marco relevante y valioso a tener en cuenta. Sin embargo, en la práctica, hay que negociar sobre la marcha lo que se puede hacer, lo que se debe hacer y lo que idealmente se debería hacer. Dado que los proyectos siempre se desarrollan en un contexto empresarial con plazos, resultados y recursos, hay que tener en cuenta las compensaciones.
Pero los principios siguen siendo los mismos, siempre con margen para la interpretación y la adaptación.
¿Qué oportunidades ofrece la Química Verde a la industria?
El talento, procedente principalmente del mundo académico, es una de las mayores oportunidades. Los científicos académicos aportan la mentalidad, las tecnologías y las capacidades necesarias para alcanzar los objetivos. Las tecnologías avanzadas son esenciales, y aquí, en IQS, hay muchos ejemplos de excelencia.
«Las tecnologías avanzadas y el talento son grandes oportunidades»
Y lo que es más importante, todo está conectado y cada aspecto es una pequeña pieza que contribuye al panorama general. Al final, para tener éxito, es necesario coordinar todos los elementos individuales.
En relación con esto, ¿qué necesita la industria de universidades como IQS?
Esperamos encontrar las soluciones técnicas avanzadas que necesitamos, por ejemplo, en campos como la electroquímica o la fotoquímica, desarrolladas ya en una fase madura. Cuando tenemos un proyecto industrial, no podemos iniciarlo con una investigación básica, necesitamos plataformas tecnológicas maduras que estén listas para su aplicación. Y el mundo académico es el entorno ideal para desarrollar estas plataformas tecnológicas. Si la industria tiene que inventar la tecnología por sí misma, el proceso será demasiado largo y costoso.
«La industria necesita plataformas tecnológicas maduras procedentes del mundo académico listas para su aplicación»
La transferencia de tecnología del mundo académico a la industria es una de las contribuciones esenciales para sentar las bases de la Química Verde.
¿A qué retos se enfrenta actualmente la Química en la industria?
La Química tiene un problema de aceptación en la sociedad. Esto es especialmente cierto en áreas que nos afectan a todos, como los productos agroquímicos. Se observan debates en torno al uso de productos fitosanitarios para la producción de alimentos y los argumentos se alejan de los hechos, basándose en parte en las emociones.
Los químicos necesitamos contar mucho mejor nuestras historias de éxito en un lenguaje que llegue a las personas que juzgan críticamente la química. Y esto no solo es válido para la industria, sino también para el mundo académico: ¿a quién le gusta estudiar química hoy en día?
Más allá de indicadores sostenibles como los Process Mass Intensity (PMI), ¿deberían tenerse en cuenta otras métricas, como el beneficio social, en las ciencias de la vida?
La sostenibilidad es un término mucho más amplio y debemos considerar tanto los aspectos medioambientales como los sociales como parte de la misma ecuación. Por ejemplo, Bayer tiene el objetivo de proporcionar, para 2030, acceso a métodos anticonceptivos modernos a 100 millones de mujeres de países con ingresos bajos y medios. La sostenibilidad y el beneficio social deben estar conectados, como parte de una responsabilidad corporativa vinculada a la experiencia de la empresa.
En su conferencia, ha mencionado la digitalización como uno de los principales retos de la química de procesos. ¿Qué papel desempeñará la inteligencia artificial en la consecución de procesos más sostenibles?
La inteligencia artificial mejora significativamente la obtención de procesos correctos a la primera, lo que requerirá menos optimización iterativa para alcanzar el objetivo. Esto se traduce en menos experimentos en el laboratorio, menos recursos, menos residuos y mayor rapidez.
La inteligencia artificial también ayuda a predecir mejor el comportamiento a escala de planta, lo que permite un escalado más rápido o una transferencia tecnológica de procesos de fabricación más maduros y fiables. Cada fallo evitado supone un ahorro de tiempo, materiales y recursos.














