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Estudios

IQS y el Hospital Sant Joan de Déu Barcelona unen esfuerzos en la bioimpresión 3D para para avanzar en su aplicación en la clínica

La bioimpresión 3D está dejando de ser una tecnología de laboratorio para convertirse en una solución real en los quirófanos. Así se ha constatado en la jornada “La bioimpresión hoy: del estado del arte a la clínica”, celebrada en IQS dentro de la 4ª Health Innovation Week organizada por Biocat. El encuentro ha servido para presentar oficialmente el JointLAB IQS-SJD, una iniciativa que formaliza una trayectoria de colaboración de más de diez años entre IQS y el Hospital Sant Joan de Déu Barcelona.

La sesión fue inaugurada por el Dr. Salvador Borrós, director general de IQS y experto en biomateriales, quien destacó la importancia de la colaboración multidisciplinar para aplicar esta tecnología en el ámbito clínico.

En este sentido, la Dra. Glòria Nieva, coordinadora del JointLAB IQS-SJD, presentó esta nueva plataforma de investigación y transferencia. El proyecto une el conocimiento de IQS en biomateriales y simulación computacional con la experiencia clínica y traslacional de Sant Joan de Déu para acelerar la llegada de soluciones innovadoras a la cama del paciente.

Implantes personalizados que crecen con el niño

El impacto asistencial de la bioimpresión fue uno de los ejes centrales de la jornada. El Dr. Jordi Raurich, cirujano oral y maxilofacial de Sant Joan de Déu y miembro de la unidad 3D4H, junto al Dr. Josep Rubió Palau, cirujano pediátrico oral y maxilofacial, y jefe del servicio, de Sant Joan de Déu, profundizaron en cómo esta tecnología permite crear implantes biomiméticos.

Según explicaron los expertos, estos dispositivos tendrían la capacidad de integrarse en el cuerpo del niño y crecer con él, un avance fundamental para evitar las constantes y complejas reintervenciones quirúrgicas que sufren los pacientes pediátricos a medida que aumentan de tamaño.

Retos tecnológicos y regulatorios

La jornada contó con la participación de la Dra. Jagoda Litowczenko-Cybulska, jefa del Laboratorio de Biomateriales y Biofabricación de la Universidad Adam Mickiewicz de Polonia, quien ofreció una panorámica global sobre los retos tecnológicos y los estándares de reproductibilidad necesarios para el uso clínico. Por su parte, el Dr. Arnau Valls Esteve, jefe de Innovación de Sant Joan de Déu y responsable de la unidad 3D4H, analizó la necesidad de establecer sinergias sólidas entre ingenieros y cirujanos para escalar estas tecnologías en el día a día hospitalario.

En el debate de clausura también participaron la Dra. Cristina Castells, coordinadora de I+D+i del Banc de Sang i Teixits, y el Dr. Robert Texidó Bartés, profesor de Ciencia de Materiales e investigador del Grupo GEMAT del IQS. Los ponentes subrayaron la necesidad de impulsar el desarrollo de nuevas terapias concebidas específicamente para facilitar su traslación a la práctica clínica, ya que, en la actualidad, este objetivo aún se encuentra lejos de materializarse.

Como conclusión del encuentro, se subrayó que las alianzas estratégicas, como la representada por el JointLAB, son el motor imprescindible para que la bioimpresión 3D pase de ser una promesa tecnológica a una realidad cotidiana que transforme la atención médica personalizada.