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Estudios

Blue Monday, blue week

Investigación 27 enero 2026
La semana pasada podría haber sido perfectamente una de las más tristes de este año que acaba de empezar. Y, a pesar de todo, volvemos a nuestro día a día, porque el trabajo no se para y las horas son las que son. A veces, tienes la sensación que el mundo se ha girado en tu contra y que todo son despropósitos.

Nos pasa cada año. Y seguro que a vosotros también. Llegamos a diciembre con una intensidad desbordante: mucho trabajo, mucha presión y aquella sensación que todo se tiene que cerrar antes que acabe el año. Proyectos que acaban, informes de cierre, reuniones de última hora, eventos presenciales que “tienen que ser” en diciembre porque sí, porque siempre se ha hecho así. Objetivos que hay que marcar con un “check” antes que llegue el 2026, aunque, en realidad, no pasaría nada si algunas se hiciesen en enero. Pero el compromiso es el compromiso, y nos lanzamos de cabeza.

Después, llegan unos días de descanso, una pausa necesaria para desconectar de la actividad frenética que nos marca la agenda. Aprovechamos para reflexionar, para mirar el año con una perspectiva más global, para repensar propósitos personales y profesionales. Nos prometemos que este año gestionaremos mejor los ritmos, que no volveremos a caer en la misma espiral. Nos recargamos de energía, cogemos empuje y… “Vuelta a empezar”.

Y llega enero. Volvemos al trabajo y, en cuestión de segundos, pasamos de 0 al 100%, las vacaciones y los días en familia quedan lejos, casi esfumados. Por suerte, aún tenemos las pilas cargadas y los buenos propósitos frescos. Todo recupera su dinámica habitual y, de repente, alguien se acuerda que se acerca el “Blue Monday”, el día más triste y deprimente del año. Pero yo me digo que no me afecta, que es una estrategia de marketing más, como el “Black Friday” y tantas otras fechas “especiales”.

Pero resulta que sí, que la semana pasada podría haber sido perfectamente una de las más tristes de este año que acaba de empezar. Los conflictos geopolíticos que no se acaban – o que empiezan –, las amenazas de dirigentes que actúan en nombre de una justicia que nadie les ha conferido. Las inclemencias meteorológicas que nos recuerdan, una vez más, el cambio climático y nuestra responsabilidad. Y, para acabarlo de rematar, los incidentes y accidentes ferroviarios del domingo 18 de enero que, aún hoy, afectan a miles de personas y que tienen un impacto evidente en la salud mental. Y mejor que lo dejemos aquí, porque seguro que muchos de estos temas también os preocupan.

Y, a pesar de todo, volvemos a nuestro día a día, porque el trabajo no se para y las horas son las que son. A veces, tienes la sensación que el mundo se ha girado en tu contra y que todo son despropósitos: equipos científicos que no arrancan, averías inesperadas, reparaciones pendientes, listas de espera que no paran de crecer. Conflictos personales que requieren mediación, tiempo y diálogo. Relaciones con clientes, proveedores y colaboradores que hay que cuidar, seguimiento de proyectos antiguos y negociaciones de nuevos acuerdos. Nuevas oportunidades que conviven con expectativas no cumplidas. Y personas que se incorporan y necesitan formación, soporte y acompañamiento y tiempo – tu tiempo – para aprender y crecer. Todo esto mientras recibes comunicados de entidades públicas que exigen respuestas inmediatas y recuerdan que pueden aparecer a inspeccionarte en cualquier momento.

¿Os pasa lo mismo?

¡Que tengáis un muy feliz año nuevo!

Dra. Núria Vallmitjana Palau
Directora de IQS Tech Transfer