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Estudios

IQSApS colabora con el proyecto Rato Baltin para empoderar a mujeres de Nepal

El programa IQSApS de IQS ha participado en el proyecto Rato Baltin, impulsado por la ONG beArtSy, una iniciativa dedicada al empoderamiento de mujeres de zonas rurales de Nepal en materia de derechos humanos, sexuales y reproductivos. En este marco, la estudiante del grado en Farmacia Ariadna Sánchez Pérez ha desarrollado un Trabajo de Fin de Grado (TFG) que une investigación científica e impacto social a través de la creación de un jabón ecológico en polvo elaborado con recursos locales.

Ciencia con impacto real

La pregunta que guio el proyecto de Ariadna fue clara: “¿Cómo transformar el conocimiento en compromiso?” La respuesta la llevó hasta Nepal, donde pudo conectar la investigación en detergencia con la mejora de la calidad de vida de una comunidad.

El trabajo se basa en el estudio de la Sapindus mukorossi, la conocida nuez de jabón, para obtener un jabón en polvo enriquecido con aromas naturales, como la piel de mandarina o el limón. El reto principal consistía en adaptar el procesado a las condiciones de las zonas rurales, evitando técnicas complejas y garantizando la viabilidad del producto en el contexto local.

Además de mejorar la higiene doméstica, la propuesta abre una vía para que las mujeres puedan producir y comercializar el jabón, generando ingresos propios y fomentando su autonomía.

“Es una experiencia que te hace crecer como persona y como profesional. Te conecta con la realidad y te recuerda que, desde la ciencia, también podemos ayudar a construir un mundo más justo”, señala Ariadna.

“Una enseñanza más integral que forma personas más responsables y empáticas”

La Dra. Ana Cuartero, directora del TFG, reflexiona sobre el Aprendizaje y Servicio.

¿Qué beneficios tiene para el alumnado realizar una experiencia de ApS, tanto académicos como personales?
El Aprendizaje y Servicio ofrece beneficios académicos muy relevantes: permite aplicar la teoría a un caso real y desarrollar competencias como la comunicación, ya que hace falta adaptarse a entornos diferentes, así como mejorar la resolución de problemas en contextos con recursos técnicos y materiales más limitados. Además, descubrir que aquello que aprenden tiene una utilidad social aumenta notablemente su motivación y compromiso.

En el ámbito personal, el ApS fomenta la responsabilidad, el compromiso con la comunidad y la capacidad de adaptarse a realidades diversas.

¿Qué retos presenta implementar proyectos de ApS?
Hace falta tiempo para diseñar proyectos que integren objetivos académicos y sociales, y también es necesaria la capacidad de los tutores para adaptar la metodología a la realidad de las entidades colaboradoras. Además, la evaluación es más compleja, ya que deben tenerse en cuenta aspectos sociales que no aparecen en otros tipos de trabajos.

¿Cómo resumiría el valor añadido de esta manera de enseñar?
Permite una enseñanza más integral: no solo transmite conocimientos, sino que forma personas más responsables y empáticas. Es la unión del aprendizaje y de su uso para ayudar a la sociedad.

Un proyecto que ya es una realidad en Nepal

El método desarrollado en el TFG de Ariadna ya ha empezado a implementarse en Nepal con el apoyo de beArtSy. Paralelamente, se ha puesto en marcha un segundo proyecto para optimizar la formulación del jabón y explorar nuevos desarrollos que puedan ayudar a las mujeres de la comunidad a iniciar negocios propios y consolidar su autonomía económica.

Así, el proyecto Rato Baltin y la implicación de IQSApS representan un ejemplo inspirador de cómo la ciencia y la educación pueden convertirse en herramientas de transformación social y empoderamiento real.